La autocaravana con pilotos del Chevrolet Corvette

Publicado el 02/09/2015

Es perfectamente habitual que encontremos piezas comunes en muchos vehículos diferentes, inclusive aquellas que al estar instaladas en el exterior, requieran de un diseño o forma específica, como parte o elemento de la estética de un modelo. Como es el caso de los grupos ópticos.

Los grupos ópticos, tanto delanteros como los traseros, son elementos claves dentro de la personalidad de cada modelo, de hecho, son de los más definitorios para distinguir un modelo o línea. El mejor ejemplo de esto lo tenemos en los restyling, esas renovaciones que presentan las marcas en la mitad del ciclo de vida natural de un modelo y que afecta menormente a la estructura del mismo, limitándose la marca a modificar algunos de los elementos más visibles.

Entre todos ellos, los grupos ópticos son indispensables en dichos cambios. Aunque no cambien de forma exterior, de hecho no suelen modificar ni su volumen ni su sistema de montaje, se les suele aplicar alguna modificación estética severa, ya sea de cambio de color o tonalidad o de estructura y distribución interna.

Los grupos ópticos además, son elementos que generalmente se compran a proveedores, nunca son fabricados por el propio fabricante del vehículo. Por lo que su precio varará mucho en función de la producción que tendrá ese modelo. Si es una marca generalista que pretende producir un volumen considerable de vehículos, se puede permitir comprar los miles, a veces cientos de miles o millones, de grupos ópticos de diseño exclusivamente para ellos que necesitan en la cadena de montaje, en el caso de fabricantes de volúmenes pequeños la cosa cambia bastante.